
Es la última con vida. Huyó cuando los otros aldeanos fueron victimados, pero ya no tiene a dónde ir. Al tiempo que trata evadirse de los paladines, los arqueros a caballo le apuntan con sus flechas. El fuego de los lanzapiedras cae sobre las casas y los antiguos campos de cultivo. En la imagen hay un mercado que ya no es más útil pues no puede transferir recursos a su antiguo aliado ya rendido.
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