sábado, 10 de noviembre de 2012

Otro centro urbano


El centro urbano, que fue destruido poco tiempo atrás, no era el único de Kitboga. Queda este último, igualmente desprotegido, que ahora sufre la ira de los arietes destructores.

viernes, 9 de noviembre de 2012

Aldeanos que perecen


Ahora corresponde a los mangudais entrar en acción. Disparan flechas contra los aldeanos, que ya no tienen dónde refugiarse ni tampoco atinan a huir, como tampoco a rendirse de una buena vez. Es cruel, pero no hay otro método posible para alcanzar la victoria.

jueves, 8 de noviembre de 2012

Arietes al ataque contra el centro urbano


No hay nada ni nadie que detenga el avance de los mongoles rojos sobre la ciudad de Kitboga, quien se halla en una situación tan paupérrima que no aparece quién se oponga a nuestra invasión. Los arietes van a la carga contra el centro urbano. Los aldeanos quedarán como mudos testigos de la destrucción.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

La lluvia de fuego


La ciudad de Kitboga es sometida al bombardeo; los lanzapiedras cumplen con esta tarea. La caballería pesada sólo aguarda junto a tan terribles armas de asedio; espera en caso que aparecieran los defensores de la ciudad. Al destruir las casas se afecta al límite poblacional, reduciéndose, cada vez más y más, la capacidad de la que puede hacer uso Kitboga para defenderse en cuanto al número de unidades militares que pudiera crear.

martes, 6 de noviembre de 2012

La destrucción de la muralla


Tres aldeanos caídos y la muralla hecha añicos. La caballería pesada aguarda en otro extremo del mapa, una zona a la que acceder no significó destruir la muralla sino, simplemente, acceder al interior de la ciudad a través de una zona deforestada, que dejaba desprotegidos a los mongoles de Kitboga. Junto a los caballeros están los lanzapiedras listos para hacer llover fuego sobre la ciudad.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Ofensiva contra Kitboga


¡Llegó la hora! Luego de tanto esperarlos en nuestro territorio, habiéndolos sometido a una guerra de desgaste, la cual permitió, exitosamente, mermar la capacidad ofensiva del enemigo. Ahora volvemos a un método recurrente: los arietes destruirán las puertas y murallas. Los mangudais esperarán en la retaguardia a cualquier aldeano que se atreva a reedificar la muralla.

sábado, 27 de octubre de 2012

Escaramuza junto al mercado


Aquí nos tomaron por sorpresa. Estuvimos acostumbrados a los ataques provenientes del oeste; sin embargo, aquí las tropas de Guyuk Khan tomaron otro camino. De esa manera, representaron unas sería amenaza contra la ruta comercial establecida entre Uzbeg y los mongoles rojos.

viernes, 26 de octubre de 2012

Piqueros en la defensa


Ante la aparición de caballería en las incursiones militares de los dos enemigos restantes, resulta conveniente apoyar a los caballeros con unos cuantos piqueros a fin de que se enfrenten a la caballería ajena. Próximamente, cuando se emprenda la campaña contra los últimos enemigos, los piqueros serán quienes vayan al interior de los arietes.

jueves, 25 de octubre de 2012

Vuelve Kitboga


Sobre los restos de una expedición de los mongoles amarillos, liderados por Guyuk Khan, las unidades militares de infantería, lideradas por Kitboga, marchan —sin detenerse, muy a pesar de las flechas— hacia el final de su existencia. El castillo resulta una excelente defensa.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Vuelve Guyuk Khan


El enemigo vuelve y vuelve, vuelve y vuelve, hasta que vuelve a terminar aniquilado por nuestras defensas. Debería recibirlos con el recinto amurallado pero creo que basta con los castillos y las unidades militares que ya tenemos.

martes, 23 de octubre de 2012

Repeliendo a Kitboga


Ahora es el turno de Kitboga. Su expedición perece ante el castillo de los mongoles rojos. El procedimiento es el mismo. Mangudais en el castillo, que atacan a la tropa, y caballería pesada, que destruye la maquinaria de asedio. Es cierto que hay bajas, pero también es muy cierto que hay cómo recuperarlas.

lunes, 22 de octubre de 2012

Repeliendo a Guyuk Khan


Vamos a tratar de efectuar una guerra de desgaste contra Guyuk Khan y Kitboga. El plan consiste en permitirles atacarnos hasta el extremo de que consuman sus recursos o la mayoría de ellos. Cuando sus expediciones se vean cada vez más mermadas, es decir, con menos efectivos militares, será el momento de invadirlos y derrotarlos. Sobre el suelo yacen los restos de la expedición enemiga.

domingo, 21 de octubre de 2012

Guyuk Khan y sus armas de asedio


Guyuk Khan apuesta por las armas de asedio. En la imagen, un par de lanzapiedras se van armando para atacar un castillo que protege un extremo de nuestra ciudad. Los onagros no dejan de ser algo fastidioso a lo cual enfrentarse.

sábado, 20 de octubre de 2012

El nuevo objetivo de Guyuk Khan y Kitboga


En el combate sólo quedan Guyuk Khan y Kitboga, formando ambos una alianza; mientras que de nuestro lado, Uzbeg y los mongoles rojos, dirigidos por Valmont. Queda claro cuáles serán los futuros contendientes en lo que resta de la partida.

viernes, 19 de octubre de 2012

Ataque en nuestro centro urbano


Uno de los riesgos de participar en la partida sin usar murallas. Los guerreros de Guyuk Khan pudieron sobrepasar los castillos, que los hubieran detenido, y alcanzaron el centro urbano, en cuyo alrededor ocho aldeanos se dedican a la agricultura. En esta situación de emergencia ellos se guarecieron al interior del centro urbano y a la caballería pesada y el castillo les correspondió defender la ciudad.

jueves, 18 de octubre de 2012

Los piqueros destruyen el lanzapiedra


Mientras los monjes, escoltados por la caballería pesada, regresan a la ciudad cargando las reliquias, en el anterior campo de batalla las cosas son diferentes. Un grupo de piqueros y mangudais permanecen allí con el propósito de detener al enemigo, si este intenta atacar al convoy de las reliquias. Unos guerreros de Guyuk Khan fueron derrotados. Llevaban, entre otras cosas, un lanzapiedras.

miércoles, 17 de octubre de 2012

Las reliquias van a casa


Escoltados por la caballería pesada, dos monjes regresan a la ciudad de los mongoles rojos con las reliquias en sus manos. Ellas serán depositadas en el monasterio para que produzcan oro y puedan financiar futuras expediciones militares, como también ofrecer apoyo en metálico a Uzbeg para que anime a emprender expediciones militares. La victoria final será de ambos y por ello él debe poner su esfuerzo.

martes, 16 de octubre de 2012

Reliquias libres


Tras la derrota de Tamerlán, el monasterio que albergaba las reliquias quedó destruido. Ahora esos preciados objetos quedan a disposición de quien vaya a recogerlas. Es curioso que el emplazamiento del monasterio sea una zona muy próxima a la ciudad de Kublai Khan, aliado de Tamerlán. Me pregunto si en la derrota de aquél las reliquias pasaron a manos de Tamerlán, o éste siempre las tuvo en sus manos.

lunes, 15 de octubre de 2012

Tamerlán ha claudicado


Nunca representó una seria amenaza. En ningún momento aparecieron grandes hordas de guerreros, a lomo de caballos o de camellos, para defender su ciudad. Una respuesta me parece posible entre todas: Tamerlán podía haber sido desgastado, en la guerra, por medio de su enfrentamiento contra Kitboga y Guyuk Khan. Entonces, cuando le correspodía enfrentarse a los mongoles rojos, ya se hallaba debilitado. Ahora, de cara al final de la partida, sólo restan dos rivales.

domingo, 14 de octubre de 2012

Devastando la ciudad de Tamerlán


La expedición se refuerza con nuevas unidades militares. Éstas reemplazan a aquellas que han caído en combate. Ya no queda mucho en pie en la ciudad, por lo menos dentro del terreno que protegían las murallas. Todo ha sido destruido por los arietes y lanzapiedras.

sábado, 13 de octubre de 2012

Los lanzapiedras propagan la destrucción


Aparecen dos camellos con armadura de las huestes de Kitboga. Los mongoles rojos y los mongoles grises tienen a Tamerlán como enemigo común. Sin embargo, Kitboga ataca nuestros lanzapiedras. Rápidamente su ataque resulta mermado por la intervención de los mangudais. Los lanzapiedras destruyen lo que los arietes de asedio no han podido lograr.

viernes, 12 de octubre de 2012

Arietes al ataque


Tamerlán no tiene mucho con qué defenderse. Sigue insistiendo con guerrilleros que lanzan jabalinas. En otra zona del mapa, los lanzapiedras actúan favorablemente para nuestros intereses.

jueves, 11 de octubre de 2012

Arietes que arrasan


La fuerza invasora lleva como cabeza de ataque a los arietes de asedio. Éstos destruyen rápidamente cualquier edificación, más aún si éstas se encuentran próximas entre sí. La respuesta de Tamerlán es mínima: tan sólo recurre a guerrilleros que, lanzando jabalinas, no consiguen causarnos daños de grandes dimensiones.

miércoles, 10 de octubre de 2012

Los primeros en ingresar a la ciudad


Los caballeros persiguen al onagro de asedio, que siempre resulta una complicación tratándose más aún de los mongoles. Un ariete ingresa a la ciudad. Es el primero y apunta su cabeza de carnero —la que lleva en la punta— contra una torre de vigilancia. Los lanzapiedras vienen detrás para apuntar a otros objetivos también importantes.

martes, 9 de octubre de 2012

Creando la brecha


Procedimiento que funciona, procedimiento que se vuelve a usar. Los arietes de asedio se encargan de destruir la muralla para permitir el paso de la caballería pesada y los mangudais para concretar la conquista de la ciudad de Tamerlán. Las bajas sufridas, momentos antes, han sido recuperadas con el entrenamiento de nuevas unidades de combate.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

  © Blogger template 'Fly Away' by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP